01 octubre 2009

El ajedrez Stauton

A mediados de julio acudió a mi una persona interesada en vender un juego de ajedrez original Staunton, torneado por la casa J. Jaques de Londres en caoba y bog circa 1890 (circa 1890 quiere decir que se fabricó entorno a dicha fecha). La verdad es que ya sabía que existían juegos de ajedrez que se cotizaban como auténticas antigüedades, pero nunca había tenido contacto directo con ninguno. Así que voy a aprovechar este hecho para hablar acerca de la historia del ajedrez Staunton (también pensaba poneros en contacto con el vendedor, pero lamentablemente he tardado mucho y ya ha vendido el juego).

Las reglas modernas del ajedrez aparecieron en el siglo XVIII con Philidor, el primer ajedrecista que trató al ajedrez como una ciencia con principios propios. En esa misma época el ajedrez se convierte en un juego intelectual y serio, y esta nueva concepción se refleja también en la elaboración de las piezas de ajedrez. La diferencia entre los juegos decorativos y los destinados a la práctica ajedrecística es cada vez mayor. De los últimos desaparecen las figuras humanas y un modelo fabricado en Inglaterra, el ajedrez Staunton, se convertiría en el diseño empleado en la mayoría de las competiciones y torneos.

El juego Staunton se patentó en 1849 en Inglaterra. La patente surgió como consecuencia de dos factores: por un lado los juegos que se utilizaban en los torneos eran tan diferentes que los propios ajedrecistas se quejaban de lo difícil que en ocasiones resultaba distinguir las piezas, y por otro, John Jaques, propietario de una fábrica de juegos y juguetes con un apellido que le viene de perlas, se mostró interesado en la idea de un modelo de piezas que aunase simplicidad y solidez y que fuese susceptible de salir al mercado a un precio razonable.

Fue Nathaniel Cook el que le proporcionó la solución a Jaques, ya que terminó diseñando unas piezas muy simples basadas en símbolos muy característicos: el rey se simboliza mediante una corona rematada por una cruz; la dama mediante una corona ducal; la torre es un parapeto almenado; el alfil se representa por una mitra de obispo (alfil en inglés se escribe bishop que también significa obispo); el caballo mediante la cabeza de un equino; y los peones se representan por una bola. Todas las piezas eran refinadas, elegantes, con unas proporciones bastante bellas, y descansaban sobre un zócalo circular, compacto y ligeramente abultado.

El famoso jugador inglés Howard Staunton, el mejor ajedrecista de la época, quedó gratamente sorprendido por la belleza y simplicidad del diseño y aceptó de forma inmediata prestarle su nombre y firma, firma que se reproducía en facsímil sobre cada caja del juego; incluso redactó un breve tratado sobre el ajedrez que se regalaba a los compradores.

Desde ese momento, el ajedrez Staunton se ha convertido en el estándar universal y son las únicas piezas que se utilizan en los torneos y competiciones de ajedrez oficiales.

Por si alguien tiene curisidad por saber los precios que pueden alcanzar estos juegos de ajedrez tan antiguos, os diré que la persona que me indujo a escribir este artículo pedía 3.000 euros por el suyo, y que investigando en Internet yo he visto precios que, dependiendo del tamaño de las piezas y la antigüedad, oscilaban entre 2.000 y 5.000 euros. Esta claro que las antigüedades hay que pagarlas.

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