29 diciembre 2011

Riendo sobre la escarcha.

¡Más difícil todavía! ¿Se puede hacer más difícil todavía? Si dominar un número de circo ya resulta una labor ardua, realizar las mismas piruetas sobre hielo parece, a priori, algo imposible. Madrid acoge esta Navidad el Circo de Moscú sobre Hielo, el único en el mundo con estas características. El Palacio de Hielo albergará hasta el próximo domingo a esta institución que celebra estos días su 50º aniversario.

Los acróbatas vuelan sobre patines que pesan más de dos kilos, se montan en botas con cuchillas de 60 centímetros que elevan la tensión hasta límites insospechados.

Cuenta Tatiana Solovieva, productora del espectáculo en Madrid, que el circo «sobre hielo» permite alcanzar «más velocidad», por lo que se pueden permitir el lujo de ofrecer números que «no se podrían realizar en tierra» y que, a su vez, son más complicados por la dificultad que supone moverse en un medio como el hielo.

El peso y la altura que conlleva realizar saltos con unos patines que, además, «tienen cuchillas», da gran valor a este show. Por fortuna para los amantes de los animales, la compañía no se ha desplazado con ninguno en esta gira española.

«El Circo de Moscú sobre Hielo está formado por 22 acróbatas que cuentan con una edad media de 23 años», explica Natalia Abramova, directora artística del espectáculo.

Vienen de mundos muy distintos. «Tanto si son payasos como si sólo son gimnastas, tienen que aprender todas las disciplinas para poder ofrecer un buen número en la escena de hielo», señala.

Entre los géneros circenses, Abramova destaca que aquí se incorporan elementos nacionales y regionales, pero también números procedentes de distintos países del mundo, como China, con los diábolos; o Chicago, con el monociclo.

«Cualquier número se ha de hacer patinando, así que es difícil decir cuál es el más complicado. Hasta los mejores patinadores no saben hacer números de circo», matiza la directora artística.

La fusión de dos géneros, el patinaje sobre hielo y el circo, es la principal característica de esta compañía, que pertenece al circo estatal de Moscú, el más importante de Rusia. Desde su creación, en 1962, ha recorrido todos los países del mundo.

Su fundador fue Arnold Gregoryevich, quien, tras dos años de duro trabajo con 47 artistas, estrenó el primer espectáculo de circo sobre hielo el 16 de octubre de 1964. Desde entonces, no ha dejado de ofrecer nuevos espectáculos.

La magia, el humor, los payasos, equilibristas y malabares no faltan en este show atípico en España, donde el espectáculo del circo se concibe en las clásicas y gigantescas carpas o, tras la irrupción de Cirque du Soleil, en inmensos y polivalentes espacios como el Madrid Arena. Pero si quieren saber más sobre este espectáculo ruso, abríguense bien y prepárense para escuchar un «pasen y vean» que les dejará helados.

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