25 junio 2012

Hay que echar a los manteros a sus países


Esto es lo que a grandes rasgos explicó el pasado viernes la Asociación de Senegaleses de España, de la mano de su cónsul y de la Asociación de Vecinos La Corrala, al concejal del Distrito Centro, Enrique Núñez, y a la concejala delegada de Seguridad y Emergencias, Fátima Núñez, sobre los incidentes que últimamente se han dado en Lavapiés. 

Y desde luego, lo que les contaron surtió efecto. El Ayuntamiento va a poner en marcha un programa que tiene el ambicioso objetivo de sacar a los manteros de las calles. 

«La idea la estábamos barajando desde hace tiempo. Les vamos a ayudar en lo que podamos. Por lo pronto, les vamos a ceder un espacio en la plaza de Cabestreros (Lavapiés), que es donde suelen reunirse, para que monten un mercado de artesanía africana», asegura Núñez. 
El concejal aclara que sólo se les va a permitir vender esos productos y como son conscientes de la falta de recursos que tienen, el Consistorio les va a ceder la infraestructura. Concretamente, se trata de las casetas metálicas que han servido de puesto de castañas en Navidad y que también se han podido ver durante esas fiestas en un mercadillo en la plaza de San Martín, junto al Monasterio de Las Descalzas Reales. 
Las imágenes de hace unas semanas de un grupo de senegaleses enfrentándose a la Policía en las calles de Lavapiés hizo que se encendiera la luz de alarma. Desde el Ayuntamiento alguien pensó que hay que estar muy desesperado para enfrentarte a agentes armados -uno llegó a disparar al aire- por ayudar a un compañero mantero. 

El primer encuentro tuvo lugar hace 15 o 20 días El pasado viernes el cónsul se disculpó en nombre de sus compatriotas y aseguró que no se volvería a repetir una situación así. Desde el Ayuntamiento lo valoran y precisan que el diplomático acudió al encuentro de motu propio y que, en todo momento, «se mostró colaborador». 
«Estamos trabajando con ellos y tras el verano, en octubre, organizaremos unas jornadas de convivencia ciudadana con los diferentes colectivos inmigrantes del barrio. Es entonces cuando esperamos que comience a funcionar el rastrillo», asegura el concejal. 
Núñez adelanta que el Ayuntamiento está abierto a todas las posibilidades y que la periodicidad del mercadillo dependerá del éxito que tenga. «En un principio, puede ser por semanas y si da para que sea permanente, pues será permanente», asevera. 

La segunda pata de este banco es el tema de la seguridad. Además del enfrentamiento de los inmigrantes con la Policía, ha habido trifulcas de los vecinos con los agentes. El Ayuntamiento quiere enfatizar su labor de Policía de proximidad, que están ahí para ayudar en lo máximo posible a los vecinos y no para atosigarles. 
Por lo pronto, habrá una mayor presencia de las Oficinas de Atención al Ciudadano. Se tratan de vehículos de la Policía Municipal que se instalan en un lugar durante un día para tender las reclamaciones de los vecinos. Es habitual ver alguna de ellas en el Museo del Prado o en la Puerta del Sol. 

«A partir de ahora, habrá un vehículo permanentemente alternándose por la plazas de Lavapiés, Agustín Lara y Tirso de Molina. Estamos confeccionando el calendario aún, pero la medida se va a poner en marcha de forma inmediata. Además, se aumentará el número de efectivos que patrullan por las calles de Lavapiés», aseguró un portavoz del Área de Seguridad sin precisar la cifra. 
Las patrullas a caballo se retomarán, así como la participación de perros. «Hay que mejorar la sensación de proximidad», asegura. 

En referencia al trabajo desarrollado en todo Madrid en cuanto a la vigilancia del cumplimiento de la normativa municipal de venta ambulante, la Policía Municipal incrementó las intervenciones en 2011, con más de 32.400 intervenciones (un 43% más que en 2010). 
Desde 2010, la presencia de Policía Municipal en el Distrito Centro se ha duplicado, habiéndose creado dos Unidades Integrales de Distrito, la de Centro Norte y la de Centro Sur, con un total de 534 agentes de policía. 
El servicio actual de la Unidad Integral de Distrito Sur en Lavapiés está integrado por tres patrullas uniformadas de respuesta inmediata y patrullaje preventivo en el barrio: dos constituyen el servicio ordinario y el tercero es refuerzo específico para Lavapiés. Dichos servicios se verán reforzados con agentes provenientes de la Unidad Central de Seguridad I y de la Unidad de Apoyo a la Seguridad. 

El objetivo que se imponen los agentes locales es favorecer la colaboración con los residentes. A estas circunstancias se une la llegada del verano y la presencia de un mayor número de personas en la vía pública durante más tiempo. 
«Estas reuniones con los vecinos continuarán en el futuro como expresión del compromiso del Ayuntamiento de Madrid al ser la Administración más próxima al ciudadano, a la que se dirigen en primer lugar, y la que mejor conoce la realidad del entorno», aseguró.

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