12 septiembre 2012

Europa recibe a lo mejor del rugby

El mundo del rugby tiene hoy sus ojos puestos en Europa. La temporada acaba de comenzar en el hemisferio norte, pero lo hace a toda vela. Dos de las selecciones m√°s poderosas del mundo, los All Blacks de Nueva Zelanda y los Wallabies de Australia, est√°n en nuestro continente, realizando giras paralelas, con las que pondr√°n fin a su a√Īo rugb√≠stico que ambos acaban con suerte dispar. Los neozelandeses culminar√°n en Gran Breta√Īa una temporada en la que no han conocido la derrota -en realidad, su √ļltima ca√≠da fue en Nantes, Francia, hace tres a√Īos, mientras que los australianos, de visita en tierras francesas, buscar√°n all√≠ recuperarse de un balance que hasta hoy muestra un solitario triunfo frente a tres derrotas. 

Los All Blacks jugar√°n doce partidos en Gales, Irlanda e Inglaterra, y todo hace suponer que tienen buenas posibilidades de terminar la gira sin contratiempos ya que solamente su √ļltimo adversario, los Barbarians, parece en condiciones de jugar de igual a igual con los poderosos campeones del mundo. Para los Wallabies, el desaf√≠o no parece tan sencillo. El rugby franc√©s es mucho m√°s fuerte, hoy en d√≠a, que el brit√°nico y, adem√°s, su programa de partidos es notablemente m√°s dif√≠cil, al menos sobre el papel, que el que le espera a sus vecinos del Pac√≠fico sur.

Los All Blacks son un mito del rugby mundial que ellos mismos se encargan de mantener vigente, con un despliegue fabuloso de poder y t√©cnica cada vez que pisan un campo. Iniciaron su viaje por Gales, con partidos ante adversarios de no demasiada entidad, quiz√° de preparaci√≥n al «gran partido», el que jugar√°n contra la selecci√≥n galesa, en Cardiff, el 4 de noviembre. Si las estad√≠sticas sirven para algo, en este caso podr√≠a predecirse un f√°cil triunfo de los visitantes. Hace poco m√°s de un a√Īo el orgullo gal√©s fue duramente vapuleado durante una gira por Nueva Zelanda. All√≠ recibieron las m√°s aplastantes derrotas de su historia (52-3 y 54-9), precisamente ante los All Blacks. 

A este antecedente se le puede a√Īadir la floja actuaci√≥n galesa en el Cinco Naciones, torneo en el que sumaron un solo triunfo, ante Inglaterra, en cuatro partidos, y el mal momento en general que atraviesa el rugby de Gales. S√≥lo el orgullo gal√©s podr√≠a modificar el pron√≥stico. Aseguran que fue un gal√©s el que sentenci√≥: «El rugby no es lo m√°s importante de la vida, es, simplemente, la √ļnica raz√≥n para vivir».

En Gales este juego es una religi√≥n. Solamente eso y el aliento de los espont√°neos coros de los 50.000 espectadores que llenar√°n el Arms Park, el estadio nacional, podr√≠an evitar lo que parece inevitable. Religi√≥n versus magia negra. La gira continuar√° por Irlanda, con cuatro partidos contra selecciones provinciales y uno m√°s ante el equipo nacional, cuya moral est√° algo m√°s alta que la de los galeses, pero que tambi√©n tendr√°n que sacar muchas fuerzas de donde no las hay para ganar a los neozelandeses. 

A los All Blacks solo les quedar√° un partido por delante, el √ļltimo de la gira, frente a una selecci√≥n nimbada por un cierto halo m√≠tico: los Barbarians. Se trata de un combinado por invitaci√≥n del que forman parte los mejores jugadores de Gran Breta√Īa, y que alguna vez tuvo franceses en sus filas. Toda la gente del rugby recuerda un partido entre estos mismos rivales, disputado en Cardiff el a√Īo 1973, que fue probablemente el mejor en la historia de este deporte. Ganaron los Barbarians.

Mientras todo esto ocurra en las Islas Brit√°nicas, del otro lado del Canal de la Mancha los australianos tratar√°n de recorrer las ocho estaciones de su via crucis, como as√≠ llaman a las giras por Francia quienes las han protagonizado. Los Wallabies sufrieron dos derrotas en su propio pa√≠s contra los Lions brit√°nicos y los All Blacks, en la anual confrontaci√≥n por la Bledisloe Cup. La empresa de recorrer Francia no es f√°cil. Basta recordar que los All Blacks sufrieron all√≠ su √ļltima derrota. El itinerario australiano comenz√≥ en Toulouse y Beziers y continuar√° por Rouen, Grenoble y Clermont Ferrand. 

Cinco partidos contra combinados nacionales, que suelen ser tanto o m√°s duros que la misma selecci√≥n nacional, y que servir√°n para calibrar lo que puede esperarse del primer test entre selecciones nacionales. Estrasburgo, en la frontera con Alemania, ser√° su primer encuentro, el 4 de noviembre, y el segundo se celebrar√° una semana despu√©s en Lille. Unos y otros han tenido un verano de perdedores. Ahora solamente una de las selecciones podr√° ganar y salvar su a√Īo internacional.

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