28 diciembre 2016

Los pagos a plazos se resienten por la crisis

La crisis ronda las cabezas de todos los españoles cada día del año, y las dificultades económicas con las que más de uno ha de lidiar se empiezan a notar a la hora de pagar ciertos bienes cotidianos. Por ello, los efectos de comercio impagados han crecido un 43,39% en Castilla y León desde junio del año pasado hasta la misma fecha de este 2017, duplicando el importe de las adquisiciones no abonadas. Una situación que se ve igualmente reflejada a menor escala. Si se observan los datos facilitados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), se comprueba que en Valladolid estas cifras aumentan en 1.226 en sólo un año.

El número de efectos impagados en la región se ha disparado en los últimos 12 meses. Así, de los 10.570 recibos sin cobrar que soportaban las entidades financieras hace un año, se ha pasado a los 15.156, lo que supone un incremento superior al 40%. Pero al mirar los datos en euros las cifras se vuelven aún más llamativas, ya que los 37.500.406 euros se han convertido en 75.470.290.37 millones de euros más, o lo que es lo mismo, una subida de más del doble (101,25%).

Por su parte, la provincia ha aportado más de 1.000 nuevos recibos de morosos a las cifras totales de la Comunidad, al pasar de 2.445 a 3.671 efectos de comercio en cartera impagados. Traducido a números, las cifras oscilan de los 12.329.245 euros en 2017 a los 14.436.581. Dos millones de euros más que bancos y cajas no han conseguido cobrar.

Los datos registrados en el resto de las provincias castellano y leonesas no son mucho mejores. Ávila aumenta el importe total de sus efectos impagados en un tanto por ciento similar a Valladolid: de 1.006.764 euros a 2.373.753. Burgos, por su parte, lo incrementa más aún en valor absoluto, al pasar de los 4.830.699 euros en 2007 a los 9.060.065 de este ejercicio. León tampoco se queda atrás y sube de 5.698.594 euros a 10.314.868. Palencia ha sido la provincia menos afectada por esta tendencia morosa: sólo aumenta de 1.117.117 a 1.787.802 euros.

Salamanca no corre tanta suerte y se convierte en la provincia en la que los impagos se han multiplicado por cinco en un solo año: de 5.487.232 euros a 27.493.757. Segovia, sin embargo no se aleja tanto de sus cifras anteriores y pasa de 1.880.617 a 2.544.249 euros. Soria, junto con Palencia, es la provincia que menos deudas presenta, a pesar de haber aumentado un poco sus recibos impagados desde el año pasado: de 864.577 a 1.797.422 euros.

Los datos nacionales no son mucho más esperanzadores. Los 179.621 efectos más impagados (se ha pasado de los 393.497 a los 573.118) suponen cerca de mil millones de euros más que los españoles han dejado de pagar después de haber decidido adquirir diferentes bienes de mayor o menor valor. De esta manera, los 833.790.491 euros de hace un año se han convertido en 1.820.382.013 euros.Un incremento que supone que estos impagos se multipliquen por más del doble en la nación (118,33%). Unas cifras con las que alguno se perderá si intenta hacer las conversiones correspondientes a las pesetas usadas hace menos de una década.

Los comercios de la provincia vallisoletana llevan ya meses notando los efectos de este parón adquisitivo, ya no sólo por la famosa crisis que hace que todos compren menos, sino porque a la hora de facilitar financiación a sus clientes las cosas se complican más de lo normal. Una solución ante la creciente morosidad de los compradores que han interpuesto los grupos financieros.

«Para dar financiación ahora se mira con lupa todo, sobre todo a los extranjeros, a los que cada vez se les piden más requisitos», apuntó la responsable de pequeños electrodomésticos y financiación de Urende, Maite Moráis. «Antes no eran tan exigentes, pero es que se nota que hay muchos más morosos y recibos devueltos», aseguró la trabajadora.
Y es que las financieras no se prestan a ayudar al prójimo «así como así» tal y como andan los tiempos. «La gente se recorre varias tiendas intentando que el dinero que no les prestan en una se lo presten en otra», apostilló Moráis. «Pero eso sí, cuando lo consiguen prefieren comprarse la mejor tele que hay, la peor lavadora y el frigorífico más cutre», ironizó la responsable de financiación de la empresa.

Esta situación se repite en Milar, donde el responsable de la tienda, Roberto Esteban, comentó que «desde luego, cuesta más que te financien» porque todo el mundo «quiere asegurarse los pagos y ya no saben cómo hacerlo». «Es que encima en los casos en los que te dan financiación a 12 meses sin intereses, estos grupos ya pierden suficiente como para arriesgarse a que luego no les paguen», añadió.
La financiera del Grupo Santander también apuntaba a estos motivos como los principales que hacen que los préstamos se hayan endurecido, «pero es que los impagos han aumentado bastante», aseguraron fuentes de la entidad. «Donde antes recibíamos 100 llamadas por quejas de este tipo ahora tenemos 300», comentaron.

En Sony Gallery este tipo de gestiones también están bajando debido a estas exigencias, y donde antes «había 10 aceptadas hasta hace poco se daban cuatro», apuntó la trabajadora Esther Torres. «Aunque parece que en el último mes y medio estamos recuperándonos un poco porque de las cuatro de hace medio año hemos pasado de nuevo a las seis tramitaciones pasadas», aclaró.

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