Ian Somerhalder el mejor vampiro de la historia

Sexo, droga y pop. Es la adolescencia que vive en la universidad Sean Bateman, hermano pequeño del famoso psicópata que creó Bret Easton Ellis en American Psycho y que protagoniza su anterior novela, Las reglas del juego. Son éstas las páginas que Roger Avary ha transformado en celuloide. Y con el mismo título se presentó ayer en Sitges esta película que dio la sensación de ser un American Pie revuelto y con algún truco cinematográfico más elaborado. No en vano, Roger Avary ha tenido un buen adiestramiento con Quentin Tarantino, con quien escribió el guión de la inolvidable Pulp fiction.

Estructurada de manera circular -el filme empieza y acaba con la misma alocada fiesta- y construida con un puzzle de narraciones en primera persona, Las reglas del juego es una crítica ácida al nihilismo creciente entre los jóvenes americanos pudientes, a los que describe como despilfarradores y ultra materialistas.El epicentro del filme es la triangular relación entre Sean, interpretado por James Van Der Beek -conocido en estas tierras por su papel protagonista en la serie televisiva Dawson crece-; Lauren, una chica indecisa encarnada por Shannyn Sossamon; y Paul Denton, un joven homosexual que hará lo imposible por acostarse con el duro de Sean y que está interpretado por Ian Somerhalder.


Avary no escatima en las escenas de sexo, derrocha abundantes dosis de cocaína y eterniza unas juergas desenfrenadas. «No es una película realista, sino hiperrealista. Refleja el espíritu de mi época de estudiante en una universidad muy similar a la de la cinta», aseguró ayer el director, responsable también de la clásica de culto Killing Zoe.

Antes de que se estrenara, Las reglas del juego ya fue objeto de polémica. No por el contenido, sino por el cartel, bautizado ya como el de «los osos amorosos», puesto que estos peluches aparecen repetidas veces en posturas nada recomendables para aquellos que se escandalizan con facilidad. Pero no fue el único obstáculo con que Roger Avary se topó para poder distribuir y exhibir la película: «Tuvimos que recortar 22 segundos de alta intensidad para que fuera calificada para mayores de 18 años y no como de extrema violencia». «Pero no se preocupen, como sé que aquí no hay ese tipo de problemas, la película que se verá en España es la versión íntegra», apostilló Avary.

Sin duda, el actor James Van DerBeek sorprenderá a sus fans con este papel, en el que no hay ningún atisbo del famoso Dawson.Al contrario, Sean es camello, violento, frío y calculador. En la película se define a sí mismo como un «vampiro emocional».Y el director describió su rol como «el de un joven que tiene un conflicto interno en su adolescencia. Intenta definirse y ve que su camino lo lleva al mismo lugar que su hermano».

En un intento de disipar las dudas sobre su tormentosa relación con Tarantino (se cuenta que después de la oscarizada Pulp fiction dividieron sus caminos por desavenencias), Avary aseguró que siguen siendo «muy buenos amigos» y que incluso están hablando de que el realizador canadiense participe en Kill Bill, la película que Tarantino está rodando con Uma Thurman. 

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