Un deporte para cada momento del día

MAÑANA
Al levantarse conviene optar por el término medio. "El objetivo de los ejercicios matutinos debería ser activarnos sin resultar agresivos", expone la entrenadora personal Carola Prato. Yoga, Pilates, una sesión de estiramientos o de marcha resultan buenas ideas. "Nos ayudan a despertar el cuerpo y a tomar conciencia de él. Además, son perfectas para conectar con uno mismo y con el mundo, y empujarnos a arrancar el día sin el peso de otras energías (positivas o negativas)", añade la experta en bienestar María Giner, entrenadora de The Pilates Club, en Madrid.

MEDIODIA
Si queda tiempo libre (no hay que saltarse la comida por hacer ejercicio), este momento del día es idóneo para las rutinas cardiovasculares que, como explica Carola Prato, "ayudan a quemar calorías a tope, tonificar la musculatura y cargarnos de energía para encarar la segunda parte de la jornada". Por su parte, María Giner recuerda que no conviene entrenar con el estómago lleno y lo mejor es hacerlo al aire libre, "para aprovechar la vitamina D que nos brindan los rayos del sol". Correr, jugar al pádel, practicar marcha rápida o nadar son las disciplinas más adecuadas.


TARDE
Después de salir del trabajo apetece dejar de lado las tensiones. ¿Lo que mejor funciona? "Cualquier clase colectiva que nos divierta y permita desconectar del estrés y las preocupaciones del día. Si se puede practicar en compañía de amigos o familiares, mejor todavía", explica María Giner, de The Pilates Club. Además de las disciplinas en grupo más extendidas –como spinning, crossfit o clases de baile–, la experta aconseja animarse con algo nuevo tipo esgrima, boxeo, sevillanas o atletismo, "porque resultan muy estimulantes".

NOCHE
Son muchos los que prefieren dejar el deporte para la última hora del día. Si se elige esta parte de la jornada, la entrenadora Carola Prato recomienda decantarse por "disciplinas relajantes que permitan que el descanso posterior sea reparador". Pilates y yoga vuelven a situarse, como por las mañanas, entre las actividades más interesantes antes de cenar. Si se tiene un rato después, Giner recomienda realizar alguna serie de estiramientos y de ejercicios de relajación o meditación, "que ayudarán a conciliar el sueño y dormir profundamente", concluye.

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