18 enero 2018

Código descuento Fnac

Los auriculares gaming MantisTek GH2 con vibración, son unos auriculares circumaurales que están orientados a videojuegos y que cuentan con un sistema de vibración como característica principal, tienen un precio de 38 € utilizando el código descuento Fnac. Tienen unas orejeras de tamaño considerable, siendo muy cómodas y de cuero blando, permite utilizarlo durante horas sin que nos dé ninguna molestia.

El chasis tiene un acabado metálico común y robusto. Combina el color negro con el gris plata que queda muy bien a nivel estético. La diadema este ajuste automático, tiene un recubrimiento esponjoso que ayuda a que la presión ejercida sobre la cabeza sea mínima. En el auricular izquierdo están los botones para silenciar el micrófono y para activar o desactivar la vibración, otro botón para la iluminación y una rueda para el volumen. Tiene un micrófono omnidireccional, que es extraíble y queda siempre fijo en el auricular. Tanto la zona externa de los auriculares como el extremo del micro tienen iluminación LED, tiene tres colores: verde, violeta. Se echan en falta más colores y más posibilidades de personalizar el auricular en este sentido. El cable es de una longitud de 2,2 metros y en su extremo tiene un conector USB en lugar del típico Jack 3.5 mm, lo que limita su utilización a dispositivos que posea un puerto USB.


Una vez probado este auricular durante muchas horas, tanto escuchando música como en videojuegos, los resultados han superado las expectativas iniciales. Estos auriculares se escuchan muy bien para el precio que cuestan, es una opción más que decente para el usuario medio que no busca la más nítida de las reproducciones musicales. O sea, no tiene un audio cristalino de alta calidad, pero para el precio que tienen cumplen bastante bien. El modo vibración resulta muy interesante, entra en acción cuando se escuchan bajos, reforzando de esta manera la reproducción musical y siendo muy interesante en juegos, donde nos permiten meternos más en la acción. De cualquier manera, siempre podemos desactivar el modo vibración mediante el voto exclusivo que tiene edificado en el auricular izquierdo.

Finalizando con el micrófono, diremos que no es ninguna maravilla pero cumple perfectamente con su cometido, no dando problemas derruidos. La principal piedra del micrófono es la no posibilidad de desmontarlo y el que no sea retráctil. La conclusión es que estos auriculares MantisTek GH2 son cómodos, se escuchan muy bien y tienen la característica interesante de la vibración, además son muy económicos, no será la opción prioritaria para quienes busquen la máxima fidelización de sonido, pero sí pueden ser una buena opción para aquellos que busquen unos auriculares con un mínimo de calidad sin que les cueste un dineral. Cabe destacar como parte positiva su buena ergonomía, su construcción robusta y el buen sonido que tiene para su precio.

14 enero 2018

Créditos online

Hay parejas que viven juntas o que ya están casadas muchos años y pasan por verdaderas batallas intentando poner orden en sus finanzas. Está demostrado que las parejas discuten mucho por dinero, pero no llegan a ninguna parte y siguen discutiendo porque se dejan llevar por el sentimiento y no por la razón; al final se discute mucho y no se resuelve nada. Cuando se está emparejar la construcción de un patrimonio resulta más fácil si los dos tienen los mismos objetivos y están caminando juntos para conseguirlos; por eso es preciso respetar algunas reglas y compromisos. Y es que dos economías son siempre más fuertes que una. Pero cuando algo falla lo mejor es solicitar créditos online para salir del apuro momentáneo.

Cuando empieza la convivencia juntos, lo mejor es olvidarse de todo lo ocurrido anteriormente y empezar desde cero. Todas las parejas empiezan con otros sectores de su vida a hacer esto, pero no en el apartado financiero. Los dos deben de ser completamente transparentes respecto a cualquier fuga de dinero que tengan y también lo que pueden aportar para la nueva familia. No es un escenario romántico pero si necesario. Nadie precisa perfeccionar la imagen de su compañero, si oculta deudas contraídas con bancos, amigos e instituciones.

Después de haber hablado y haber hecho un presupuesto, nunca más volvieron a mirar la hoja o el archivo. Y es que como en todo en la vida las finanzas también cambian, una cosa que habían puesto como un gasto fijo, ahora perdió su importancia y no lo quieren más, la llegada de un bebé o de un coche o una mascota tal vez lo hizo todo diferente. Lo mejor es hacer una revisión y ajuste por lo menos una vez cada mes; eso servirá de motivación para cada día estar más cerca de sus objetivos y poder ir ajustando el presupuesto paulatinamente, de acuerdo a las circunstancias.


Aunque exista una buena planificación financiera, sino están en la misma dirección y no tienen la misma motivación y objetivos, también variará el resultado. Si además tienen diferentes personalidades, por ejemplo uno de ellos es un derrochador y el otro un tacaño, en algún momento esas personalidades terminan chocando. Una vivienda nueva, un viaje o un coche, pueden ayudar a la pareja a tener un mejor comportamiento con el dinero y ceñirse a un presupuesto.

Ahora que son dos los imprevistos económicos también se multiplican por dos. Nunca se sabe cuando un despido, una enfermedad o la avería de un coche pueden pasar tura y eso puede desestructurar toda la familia, todavía más si tienen hijos o cualquier otra persona dependiente. Siempre se recomienda tener un fondo de emergencia suficiente para cubrir por lo menos 3 meses de gastos recurrentes, con un buen plan financiero podrán hacer todo esto sin problemas. Es aconsejable abrir una cuenta conjunta bancaria y cada parte para la mitad de los gastos corrientes. Si las ganancias de los dos son similares este puede ser un buen arreglo, si no, la parte que gane menos también deberán de aportar menos.

Solamente uno de los dos se quedará responsable de la inversión, los pagos y el ahorro. Las decisiones en cuanto a la gestión del dinero, deben ser consensuadas por ambos y no debe asumir uno solo el control financiero. De esta manera la responsabilidad es igual para los dos, cuando las cosas salen bien o cuando sale mal. Cuando una parte de la pareja gasta dinero sin que la otra lo sepa, empiezan las infidelidades financieras. El ideal en esas situaciones es que los dos tengan los objetivos en mente y separen un importe a los dos justamente para satisfacer esos pequeños caprichos y las finanzas no se pongan en riesgo.

Utilizando los mini créditos al instante, tanto solteros como casados podrán recibir una ayuda a final de mes. Si es la primera solicitud, se pueden pedir mini préstamos de hasta 1000 € sin intereses, la respuesta tardará sólo 15 minutos. Los préstamos rápidos nos ayuda en los momentos difíciles de la vida y es que no siempre resulta fácil llegar a final de mes. Siempre hay algún imprevisto o caprichos que queremos tener. Solicitando los préstamos rápidos podrás conseguir una solución temporal para mejorar su calidad de vida al momento. Además está los créditos sin interés, no tendrás que pagar de más por el dinero que prestas. La cantidad a devolver es la misma que la que solicitas.

Vivus ofrece créditos rápidos de hasta 300 € sin interés para nuevos clientes, es una cantidad relativamente pequeña que no debería resultar difícil devolver, teniendo 30 días para ello. No llevan intereses ni comisiones, lo cual hace que sea una oferta muy atractiva para los potenciales clientes. Solcredito ofrece también créditos sin interés, pero éstos llegan hasta los 1000 €, las cifras son más elevadas. Éstos también dan un plazo de devolución del crédito de hasta 30 días y tendrás tu dinero en tu banco en menos de 24 horas. En los dos casos no hay que pagar interés por el préstamo pedido, lo único que deberás hacer es devolver el dinero que recibe es, ya sea 300 € con Vivus o 1000 € con Solcredito. Ambas plataformas conceden créditos sin interés, pero Solcredito te deja pedir más dinero, hasta 600 € más que Vivus.


Tendremos la respuesta de si nos lo han concedido o no en varios minutos. Esta nos puede llegar mediante sistemas automatizados, como los que utilizan algunas entidades que conceden créditos online; o por un estudio realizado por personal de estas entidades, la cuestión es que la concesión de los créditos rápidos online se resuelve en minutos. Y es que la naturaleza de los minicréditos así lo requiere, pues las situaciones suelen ser de urgencia, hecho del que las concesionarias dadoras de préstamos son conscientes de quienes son las personas que solicitan ese tipo de créditos requiere de un proceso ágil, con premura.

El interés y el plazo de devolución son otros factores que hay que tener en cuenta. Los minicréditos tienen unas características bien definidas que tenemos que valorar antes de recurrir a ellos para considerar si son la opción idónea que mejor se ajusta a la necesidad de dinero que tenemos.

En lo relativo al interés, los créditos rápidos no aplican un tanto por ciento sobre la cantidad prestada, sino que cobran unos honorarios que suelen ser en una tasa fija por la gestión, aunque bien es cierto que hay créditos online gratuitos, quiero decir, que si pides 300€, devuelves 300€ pasado un mes, ni un euro más.

Lo que más valoran las personas que piden los créditos online por internet, es la agilidad con la que los conceden y la poca dificultad para conseguirlo, que les permite solucionar problemas puntuales que, de no hacerles frente, tendrían consecuencias más graves.

Este tipo de créditos suelen tener un plazo de devolución de 30 días como máximo. El prestatario deberá reembolsar el total de la cantidad recibida junto a la tasa que le han aplicadado.

El proceso es rellenar online un sencillo formulario en el que se nos pedirá información acerca de nuestra fuentes de ingresos. Una vez que lo han estudiado recibiremos el OK y es entonces cuando hay que enviar la documentación pertinente que acredite la veracidad de los datos que hemos dado. Todo este procedimiento lleva unas pocas horas.

Pueden conceder unos modestos cientos de euros, hasta otras considerables que pueden alcanzar los 10.000€. Si el crédito supera los 6.000€, la entidad suele pedir garantías adicionales en forma de aval, es algo que no suele ocurrir en todos los casos y depende en gran medida del estudio de las particulares de cada uno que concurran.

Un justificante de ingresos, una nómina o cualquier otro tipo de documento que nos permita demostrar solvencia será el mínimo exigido para la concesión de estos créditos.

Los tipos de interés son algo más elevados que en los préstamos personales bancarios, si bien la cuota mensual asignada no suele variar mucho entre unos y otros. El plazo de devolución, ofrece una gran flexibilidad y además tienen prórroga, por si no puedes devolverlo a tiempo.

A más plazo de devolución, el coste será más elevado, pero al mismo tiempo, la comodidad de estar haciendo frente a una cuota asequible; que no supone una excesiva presión.

Se han ido convirtiendo en una necesidad los créditos online, son mucha las personas que necesitan liquidez, ya sea de forma regular o puntual.

Si pides un crédito personal a alguna entidad bancaria, esto conlleva una serie de explicaciones con las que no todo el mundo se siente cómodo. Dar cuenta de para qué vas a emplear el dinero, es un freno importante a la hora de ir a la oficina de un banco a solicitar uno de los créditos online, por lo que hay quien prefiere recurrir a otras estas opciones online.

Los bancos han sido los encargados de cubrir esta necesidad de toda la vida, pero con el auge de las nuevas tecnologías han ido surgiendo otro tipo de empresas que proporcionan una solución rápida y adecuada y encima sin tener que desplazarse ni perder el tiempo en entrevistas.

Cuando se trata de recurrir a los créditos online, es preciso tener claro que el producto no es igual en todos los casos. Por eso interesa tener muy claro cuales son las características de cada uno para decidir el que nos conviene en todo momento.

Los préstamos rápidos online no requieren de largos trámites, ni tiempos de espera. La solicitud la tramitan en 24 horas aproximadamente y en caso de ser concedidos, el ingreso del dinero suele realizarse en las 24 horas siguientes.

Si se nos presentan situaciones imprevistas que requieren de un desembolso de dinero instantáneo, situaciones que pueden llegar cuando menos las esperas y bien es cierto que no siempre tenemos ese dinero en metálico con el que hacerles frente. Multas, averías e imprevistos en general, nos pueden colocar en un aprieto y los minicréditos online son una solución idónea para afrontar este tipo de situaciones.

Siempre y cuando las cantidades no sean muy elevadas, pues los préstamos online van desde los 50€, pasando por los 300€, que es lo más común que pide la gente, hasta cantidades de 10.000 euros.

Justo para tratar cantidades pequeñas en las que el riesgo es muy bajo, no resulta difícil acceder a este tipo de créditos. Sólo tenemos que rellenar un formulario online  y listo, ese es todo el proceso que se ha de cumplimentar para conseguir una respuesta por parte de la compañía que nos dará el préstamo.

10 enero 2018

Lo que se hunde sin remedio despierta el morbo de la gente

Bernadette Soubirous, la santa de Lourdes, no ha obrado el milagro: el musical sobre su vida ha echado el cierre en el Dominion, uno de los seis teatros de Londres que tiene un aforo de 2.000 localidades. El musical ha aguantado solamente tres semanas. Antes de su estreno, el Papa le envió su bendición apostólica. La noche en que subió por primera vez el telón, el cardenal primado de la Iglesia Católica en Gran Bretaña, Basil Hume, estaba en primera fila junto al Nuncio. «Bernadette» fue anunciado como «el musical de la gente». 

La noche del estreno, la empresa hizo una encuesta entre los espectadores y llegó a la conclusión de que el 90% había calificado al espectáculo como «excelente» o «bueno», pero esa misma noche la crítica vio el musical de forma distinta y a la mañana siguiente se mostró feroz. En uno de los diarios de mayor circulación, su crítico no se paraba en barras y empezaba diciendo que se iba a necesitar un milagro más grande que el de Lourdes para que el musical tuviese éxito. En otro periódico con crítica influyente se pudo leer que «la música de "Bernadette" sólo en ocasiones llega al mismo nivel de la canción noruega para un festival de Eurovisión». «Espectáculo lleno de cliches», dijo otro crítico.


El autor del guión se mostró muy irónico ante las críticas. «No necesitamos milagros sino culos en los asientos de las butacas», dijo mientras tiraba las críticas adversas -todas- a la papelera. El productor fue más duro: «Los críticos de teatro son hornosexuales a los que no gustan espectáculos tan entrañablemente familiares como éste», afirmó al tiempo de expresar la turbación que le había producido, «como padre de familia que soy», ver el comportamiento de «toda esa crítica gay moviéndose provocativamente por la platea la noche del estreno». El presidente de la asociación de los críticos casi sollozó: «Horrible», acertó a musitar. Un día después del estreno, en el Londres teatral nadie se pre guntaba por la dura vida de Bernadette ni por la insólita bendición papal. Se hablaba sobre si la crítica está o no está en manos de homosexuales o -ya más en serio- si Londres es una ciudad en la que para triunfar con un musical has de trabajar muy fino. Bernadette ha durado sólo tres semanas, batiendo el récord al fracaso más rápido en el West End, la zona de los grandes teatros londinenses. 

Pero hace poco más de un mes, King, basada en la vida del líder de los derechos civiles de los negros norteamericanos, sólo duró cinco semanas y quemó 700 millones de pesetas. En tanto, sólo unas esquinas más abajo el espectáculo Alguien como tú, con la estrella de la década de los 60 Petula Clark, llevaba a la ruina en, seis semanas, al empresario Harold Fieldig, un mito del teatro musical en el West End de Londres y en el Broadway de Nueva York desde que produjo espectáculos para el lucimiento de Ginger Rogers. Cuando se debatía si los críticos eran unos gays a los que molestaba la vida serena de Bernadette el público ya había dejado de acudir al Dominion, un teatro amenazado de derribo. Sólo un 25% de su capacidad fue vendida.

El productor, un ex chófer de los Rolling Stones, hipotecó su casa, valorada en 70 millones de pesetas, para poner en marcha un proyecto con el que pensaban hacerse de oro los pequeños inversores que se rascaron sus bolsillos y pusieron en la aventura 300 millones de pesetas más. Había más gente de la normal, según el portero, atraída por la morbosidad de todo lo que se hunde sin remedio. «Venía gente mayor que sabía de qué iba la historia», explicó una chica que trataba inútilmente de vender camisetas del musical. Gran parte de esa gente pareció salir insatisfecha del espectáculo, añadió la chica. 

Debía tener de Bernadette Soubirous la imagen de Jennifers Jones y no la ofrecida por el musical producido por el ex chofer de los Rolling Stones, un tipo a piñón fijo que al argumentarle «algún crítico debe haber que no sea gay» se encogió de hombros y respondió «yo no lo he visto».

06 enero 2018

Para el otoño se llevará el pantalón campana de los sesenta

Leopoldo Calvo Sotelo está viviendo el momento dulce de su vida. El político más insondable de la transición, aparentemente incapaz de trepidar a un auditorio ni harto de vino, el Buster Keaton de la democracia, ha conmocionado a su promoción con su libro de memorias, en el que no sólo se muestra más avieso de lo que nadie pudo suponer en pianista tan conspicuo, sino que hace gala de un humor delicadamente pérfido, propio de tipos secundarios que las matan callando. Pero esto es, con ser mucho, lo de menos. Si el legado político de don Leopoldo no fue de los que hacen época, su herencia está en la calle: los bermoldos. 

Efectivamente, los denostados bermoldos de Calvo Sotelo, que tanta risa dieron en su momento, se han generalizado este verano, con lo que se demuestra que este hombre ha sido un adelantado a su tiempo, quedando la duda de si también lo fue en política, de modo que su reposado carácter hubiera sido más propicio para el más calmo presente que para la agitada coyuntura que le tocó vivir. Los bermoldos.


Los bermoldos están por todas partes, y los caballeros enseñan sus garrillas blancuzcas y peludas tan contentos. La moda bermoldiana empezó en las playas, aprovechando la confusión de mezclarse con extranjeros audaces, y en las piscinas del todo vale, pero este verano ya ha llegado a las ciudades, a las oficinas,a los tajos, y cualquier día de éstos veremos a un ministro acudir en bermoldos al Consejo de La Moncloa, aunque sólo sea para romper el monolitismo vestimental del gabinete. 

Cierto es que, como me ha dicho un colega bermoldista, sabedor de mis críticas intenciones, quienes no osamos usar bermoldos somos unos reprimidos y unos cuitados. Pero tan cierto como eso es que los bermoldos son una decisiva contribución al estilo adefesio de la moda actual. Porque, mientras los hombres dan el cante con estos bermoldos de vago sabor colonial, a las muchachas en flor les ha dado por mustiarse con unos vaqueros enormes, varias tallas por encima de sus medidas naturales, que les hacen unos culos inabarcables, unos muslos virtualmente hipercelulíticos y, a la postre, una estampa paticorta sin solución. 

En esta carrera alocada por ir hechos unos estafermos, todo hace temer que, para el otoño, resucite el pantalón-campana de los sesenta, confirmándose, una vez más, la anemia imaginativa de los tiempos posmodernos, tiempos de perezoso ímpetu retrospectivo y de asténica inclinación a la síntesis, lo que se demuestra por la incalificable convivencia de los macropantalones femeninos con esos otros, tipo malla, pegados a la piel y tres dedos por encima del tobillo, que son ligeramente guarrindongos. Total, que dan ganas de ponerse un traje azul marino y bien entallado como señal de enérgica protesta ante el deterioro del ecosistema visual.

02 enero 2018

Shirley Bassey interpretó Goldfinger

Bassey, la cantante inglesa Shirley Bassey (1937) actuará mañana en el Festival de Perelada (Gerona) después de haberlo hecho en el exclusivo Sporting Club de Montecarlo, una sala dependiente de la histórica Societe Des Bains de Mer, cuyo principal accionista es el principe Rainiero. Basey, hija de padre nigeriano y madre inglesa, fue la menor de siete hermanos. Su primera aparición en público, tras intentar regentar una boutique, ser maniquí y empaquetar sartenes, la hizo en los coros de una revista titulada Memories of Al Jolson. En 1955 hizo su presentación en el West End de Londres con Such is Life. Consiguió una enorme popularidad interpretando para películas del 007 temas como Goldfinger, Moonraker y Diamonds Are Forever. 

A sus 28 discos de oro hay que añadir importantes titulos concedidos por las revistas Time y Music Week. Shirley Bassery recibió ayer, en el portal de su lujoso apartamento en Montecarlo, no quiere mirones por casa, a este periódico. Bajó con las llaves ensaltadas en un enorme llavero con forma de corazón, «culos de botellas», en muñecas y oidos y unos pantalones vaqueros totalmente ceñidos. Cuando no está subida sobre el escenario tiene un genuino toque a «maruja» realmente encantador. Parece que con el paso del tiempo, Shirley Basey se ha revalorizado tanto como los diamantes... SHIRLEY BASSEY.- Le agradezco mucho que me diga esas cosas, sigo siendo muy coqueta.


Pienso que esa revalorización de la que usted habla se debe a una interrelación muy especial que se ha establecido entre el público y yo. Por cierto, ¿dónde ha dejado los diamantes?. - Los tengo en la caja fuerte de un banco. No están los tiempos como para ir por la calle cargada de piedras. Si me dan a elegir ahora entre un diamante y un hombre me quedo con lo último. Me llama la atención que muchos grupos de pop actual sigan hablando en sus canciones de ahora de los mismos temas que usted ya hablaba hace años. - La sociedad no ha evolucionado tanto como parece. De todas formas los grupos actuales sólo piensan en protestar contra lo establecido pero sin que haya un mensaje realmente claro en sus letras. A los músicos de hoy les falta romanticismo y les sobra agresividad. ¿Por qué siempre prefirió cantar temas ya popularizados por otros cantantes y no hacerse con un repertorio propio?. - Siempre me ha gustado cantar todo tipo de canciones. Cuando algo suena bien lo incorporo a mi repertorio sin darle más vueltas a la cosa. ¿Se considera una cantante «crooner»?. 

- No, no me considero una «crooner». He hecho practicamente de todo. Yo utilizaría este termino para gente como Frank Sinatra o Julio Iglesias. Yo canto desde la canción más romántica a la más erótica. Las primeras ambiciones de Shirley Bassey se centraban en tener una boutique; más tarde empaquetó sartenes... Finalmente se convierte en una estrella. Parece que su vida está escrita por un guionista de cine americano. - Odio a los americanos, la gente siempre me identifica con ellos. 

Creo que es porque tengo éxito. Mi vida, efectivamente, parece un cuento de hadas, pero un cuento que, con el paso del tiempo, se ha convertido en realidad. En las enciclopedias de música a usted la encasillan en el capítulo de «música negra» sin más. ¿Se considera influenciada por el «jazz» o el «blues»?. - Como no soy americana nadie sabe donde encasillarme. Lo que yo hago no tiene exactamente el sentido del «jazz» ni del «blues», aunque algunas de mis canciones recuerden ligeramente este último estilo. Entiendo perfectamente que los críticos no sepan en que capítulo meterme; mis canciones son un «cocktail» con unos ingrdientes muy especiales. Su primera aparición pública fue en una revista, un mundo que usted conoce muy bien. 

En la prensa ya han empezado a aparecer titulares que anuncian: «Broadway ha muerto. Viva West End». ¿Qué opina sobre el asunto?. - El musical inglés siempre ha tenido mucha más imaginación que el americano. Muchos de los espectáculos que se ven en Broadway son de origen inglés; es como si de repente se les hubiera apagado las ideas. Los vientos, afortunadamente, soplan ahora a favor del West End.

¿Cual es el secreto del musical inglés? - Su éxito radica, indiscutiblemente, en la calidad de sus letras y de su música. No hay polvitos mágicos. ¿Ha recibido alguna oferta para ser la protagonista de una revista?. - Antes de fallecer mi marido estabamos preparado Napoleón y Josefina, pero tras su muerte todo acabó. Ahora no quiero saber nada de revistas. ¿Qué papel la habría gustado interpretar en una revista?. - Me habría gustado hacer My Fair Lady; me identifico mucho con este personaje. Algunos de sus éxitos musicales llegaron de la mano del superagente 007. ¿Le ofreció el cine alguna vez la posibilidad de poner la cara en vez de la voz en la gran pantalla?. - Con los productores de cine estoy muy descontenta, nunca me ofrecieron ningún papel. Creo que se debe al color de mi pelo, nunca fui rubia. Casi todos su éxitos han llegado cantando en solitario. Sin embargo en alguna ocasion se emparejó con Al Corley y Alain Delon. 

¿Le gusta emparejarse o prefiere ir por libre?. - Prefiero cantar sola. Empecé sola y así terminaré. ¿Si tuviera que buscar una pareja para cantar con quien le gustaría hacerlo?. - Me gustaría cantar con Pavarotti o con Plácido Domingo. Si aceptan mi oferta estoy dispuesta a ensayar sin parar.

29 diciembre 2017

Pagar o no pagar al Estado el impuesto de sucesión

Preferiría evitar tener que llegar a esos extremos -dijo, después de un largo silencio. Primero hablaré con el señor Bullstrode. Siempre se ha encargado de los asuntos fiscales del abuelo. Tendrá que ir a llamarle a Pockrington para que venga. Al día siguiente, cuando el señor Bullstrode llegó, Lockhart estaba sentado delante del escritorio del estudio y el abogado tuvo la impresión de que el joven que conociera como el bastardo había sufrido cambios muy apreciables. -Quiero que sepa, Bullstrode -dijo Lockhart, después de ponerlo en antecedentes-, que no pienso pagar al Estado ningún impuesto de sucesión. Bullstrode se aclaró la voz. -Creo que podemos encontrar el modo de evitar un gravamen demasiado alto -le dijo. La finca siempre ha tenido pérdidas. 

Tu abuelo solía hacer este tipo de transacciones en metálico y sin recibo y, además, como abogado, tengo cierta influencia sobre Wyman. -¿Y eso por qué? -le preguntó Lockhart con brusquedad. -Bueno, si quieres que te sea franco, le llevé el caso de divorcio y dudo que quiera que se sepan algunos detalles sobre... ¿cómo lo diría yo?, sus inclinaciones sexuales -le explicó el señor Bullstrode. -Me importa un rábano lo que haga ese lameculos en la cama -dijo Lockhart. ¿Ha dicho que se llama Wyman? -De hecho, casi has acertado. Si sustituyes «culos» por cierto apéndice... -Lo que quiero saber es el nombre de Wyman, Bullstrode, y no sus inclinaciones en materia de apéndices. -iAh, su nombre! -dijo el señor Bullstrode, tratando de olvidar las fantasías que el señor Wyman despertaba siempre en su imaginación. Su nombre es señor William Wyman. 

Es el recaudador de impuestos de Su Majestad en Middle Marches. No te preocupes, que no va a molestarte demasiado. No me va a molestar en absoluto. Si pone un pie en Flawse Hall, el que le va a molestar seré yo. Ya se lo puede decir. El señor Bullstrode le dijo que lo haría, pero sin demasiada firmeza. Los cambios que se habían producido en Lockhart habían afectado a su lenguaje y aquel acento distinguido que adquiriera del viejo señor Flawse se había deformado en algo que recordaba mucho más a la manera de hablar del señor Dodd. Lo que Lockhart dijo a continuación le pareció todavía más extraño. Lockhart se levantó y miró a su abogado. Sus ojos estaban llenos de ira y una especie de cadencia musical modulaba su voz. Así que a Hexham vas a ir, a decir a los recaudadores, que si en cama quieren morir, no vengan a estos alrededores; que a Hall no se acerquen y cojan por otro camino, porque sin que les alerten, les voy a pegar un buen tiro.


Que no voy a tolerar ni al primero, que a mi puerta venga a espiar, ni a preguntar por el dinero, que yo me he sabido ganar. Les daré lo que les debo y a mi modo les he de pagar, mas si a un recaudador veo, va a saber lo que es sangrar. Ya pueden sudar y rabiar y hasta ir a los tribunales, que aquí me voy a quedar porque no cojan los caudales. Así que, Bullstrode, avísales y llévales mis palabras. Que a nadie quiero matar, pero si a buscarme vienen, por Dios que se van a enterar. El señor Bullstrode no lo dudaba. Fuera lo que fuere -y ya no le cabía ninguna duda de que Lockhart no pertenecía a su época y padecía una especie de defecto congénito-, fuera lo que fuere aquello que tenía delante, que profería amenazas en verso, hablaba totalmente en serio. 

Un hombre que se había atrevida a coger a su abuelo para dis... El señor Bulls trode trató de encontrar otra palabra y la encontró: «preservarlo». Pues bien, ese hombre tenía que estar hecho de un material más duro que el resto de sus congéneres. Aquella misma noche vio confirmadas sus sospechas pues, tras dejarse convencer y seguir su costumbre de quedarse a cenar y a dormir se acostó y, ya en la cama, oyó la música de la gaita del señor Dodd procedente de Ia cocina y una voz que lo acompañaba. El seño Bullstrode se levantó y, caminando de puntillas fue á escuchar desde lo alto de las escaleras. El que cantaba era Lockhart y, .a pesar de que el señor Bullstrode se jactaba de ser un buen conocedor de antiguas baladas fronterizas la que oyó aquella noche le era totalmente desconocida. En Flawse Hall un muerto está sentado, y aunque debería estar enterrado, tras el muro ha de permanecer hasta que el roble vea florecer.


El roble con sus flores sangrará y hasta el musgo enrojecerá, y él se sentará meditabundo hasta que se muera todo el mundo. De los Faas y los Flawse el linaje ocupará de nuevo el paraje, y las campanas a tañer volverán mientras del árbol Elsdon colgarán. Ensillaré mi caballo y llamaré a los perros y galopando huiré por los cerros, para así las ataduras romper desde que una zanja me viera nacer. Cuando la canción tocó a su fin, la música de la gaita se fue perdiendo en el silencio de la casa. Un señor Bullstrode que temblaba más de miedo por el futuro que por el frío que tenía, volvió a acostarse sin hacer ruido. Lo que acababa de oír confirmaba lo que ya se había imaginado: Lockhart Flawse procedía de aquel pasado sombrío y lleno de peligros, el pasado de los soldados del musgo, que rondaban por Tyndale y Redesdale y robaban ganado de las tierras bajas de la costa este para luego esconderlo en sus fortalezas de las colinas. 

Con aquel arraigado espíritu de forajido había llegado también una poesía que veía la vida como algo duro y decididamente trágico y afrontaba la muerte con alegría. Acurrucado bajo las mantas, el señor Bullstrode auguraba tiempos difíciles. Con todo, después de rezar en silencio rogando a Dios que el señor Wyman atendiera a razones y no provocara la catástrofe, consiguió conciliar un breve sueño. 20 Sin embargo, ciertas fuerzas se habían puesto ya manos a la obra para acabar con las esperanzas de los rezos del señor Bullstrode. Cuando a la mañana siguiente el abogado regresó a Hexham con el aviso, encontró a un señor Wyman dispuesto a atender a razones, pero el recaudador de impuestos de Su Majestad en Middle Marches ya no controlaba la situación. 

En efecto, en Londres, una figura muchísimo más importante, encarnada en la persona del señor Mirkin, responsable del Departamento de Sobretasas (subdepartamento, Fraude de) de la Oficina de Contribuciones, había recibido ya un aviso sobre la posibilidad de que unos tales señor y señora Flawse, con su antiguo domicilio en el número 12 de Sandicott Crescent y por el momento en paradero desconocido, hubieran retirado 659.000 libras con el fin de no pagar el impuesto sobre plusvalías. El aviso les había llegado a través del director de la sucursal del banco de East Pursley de Jessica, que resultó ser íntimo amigo del señor Mirkin y estaba muy molesto por la negativa de la señora Flawse a seguir sus consejos. En realidad, lo que más le había enojado había sido la actitud de Lockhar. En su opinión, allí se estaba cociendo algo que olía mal. En opinión del señor Mirkin olía peor que mal: apestaba. 

El fraude fiscal -le dijo- es uno de los delitos más graves contra la sociedad. La persona que no contribuye al bienestar económico de su país merece el peor de los castigos. La opinión del señor Mirkin era compresible y autoprotectora, teniendo en cuenta que sus ingresos procedían enteramente de la contribución de individuos socialmente productivos. La magnitud de la suma acentuaba todavía más su sensación de haber sido ultrajado. -Voy a llevar este asunto hasta el final, aunque tenga que llegar hasta el fin del mundo. Pero no iba a ser necesario ir tan lejos. La difunta señora Flawse había remitido una carta al director del banco informándole de su cambio de domicilio. El hecho de que luego hubiera vuelto a cambiar no tenía ninguna importancia para el señor Mirkin. 

Después de consultar el censo de contribuyentes de Northumberland y de comprobar que un tal señor Flawse, que de hecho no había pagado impuestos en cincuenta años, vivía en Flawse Hall, en la colina Flawse, el señor Mirkin pensó que, donde estuviera la madre, tenía que estar la hija. Dejando a un lado el resto de sus deberes, el señor Mirkin viajó en primera clase a expensas de los contribuyentes hasta Newcastle y de allí, para dejar bien clara su posición en la jerarquía de los recaudadores de impuestos, fue hasta Hexham en un coche de alquiler. Dos días después de la visita y advertencia del señor Bullstrode, el señor Wyman se encontró en el apuro de tener que explicar a un superior muy superior por qué un tal señor Flawse, que poseía una finca de cinco mil acres y cinco granjas arrendadas, no había contribuido a Hacienda con su declaración de la renta durante cincuenta años.- Bueno, es que esa finca siempre ha tenido pérdidas -dijo. El señor Mirkin lo miró con un escepticismo atroz. -¿De verdad pretende que me crea eso? -le dijo. 

El señor Wyman le respondió que no había ninguna prueba que demostrara lo contrario. -Eso ya lo veremos -dijo el señor Mirkin. Tengo la intención de examinar las cuentas de los Flawse con lupa y personalmente. El señor Wyman vaciló. Estaba atrapado entre dos fuegos: su pasado y el jefe del Departamento de Sobretasas (subdepartamento, Fraude de). Después de sopesar los pros y los contras, el señor Wyman decidió que quizá fuera bueno para su futuro que el señor Mirkin averiguara por propia experiencia lo difícil que era conseguir que la familia Flawse pagara impuestos. Así pues, calló y dejó que el señor Mirkin se marchara desprevenido. Al llegar a Wark, el señor Mirkin se dirigió a Flawse Hall pasando por Black Pockrington. Enseguida topó con el primer obstáculo: el portalón cerrado del puente que pasaba sobre el torrente. Utilizando el interfono que Lockhart había mandado' instalar, habló con el señor Dodd. 

El señor Dodd le atendió con mucha amabilidad y le dijo que iría a ver si su señor estaba en casa. Ahí en el puente hay un hombre de la oficina de contribuciones -dijo a Lockhart, que estaba sentado en el estudio. Dice que es el jefe del Departamento de Sobretasas. Supongo que no querrá hablar con él. Pero Lockhart habló con él. Se acercó al interfono y le preguntó al señor Mirkin con qué derecho entraba a una propiedad privada sin autorización. Con el derecho que me otorga el cargo que ostento -repuso elseñor Mirkin. Además, la cuestión de la propiedad privada no viene al caso. Cuento con la autorización necesaria para estar aquí y preguntarle por sus asuntos financieros... Mientras hablaba, el señor Dodd salió de la casa por la cocina, cruzó el huerto y se dirigió al embalse. A aquellas alturas, el señor Mirkin estaba ya demasiado furioso para contemplar el paisaje y siguió hablando con Lockhart. 

-Piensa usted abrirme la puerta o no? -le exigió. Si no lo hace, tendré que pedir una orden judicial. ¿Qué responde usted? -Estaré ahí dentro de un momento -dijo Lockhart. Tengo la sensación de que va a llover, así que voy á buscar un paraguas. El señor Mirkin alzó los ojos a un cielo sin nubes. -¿Qué demonios quiere decir con eso de que necesita un paraguas? -le soltó, gritando por el interfono. iPero si está despejadísimo! -Oh, en estas tierras nunca se sabe; el tiempo cambia de manera muy repentina. He visto cómo se ponía a llover a cántaros con un cielo despejadísimo. En ese preciso instante, el señor Dodd abrió la compuerta principal del embalse y un chorro blanco de agua salió disparado. por las conducciones. 

El nivel del agua del torrente subió tres metros justo cuando el señor Mirkin estaba a punto de decir que no había oído disparate semejante en su vida. Sí, sí, a cántaros... -dijo, pero se calló. Al señor Mirkin le pareció oír un estrépito tremendo detrás de la, ladera de la colina. Era una mezcla de silbido y trueno. El señor Mirkin se quedó paralizado de horror. Al cabo de un momento corría a galope tendido y, después de pasar junto a su coche sin detenerse, subió por el camino de grava que conducía a Block Pockrington. Era demasiado tarde.

25 diciembre 2017

Marx traicionado por los políticos

EL señor Gorbachov no viene solo, sino que se trae en su cortejo a Raisa, su señora, y a Cirilo Metropolita, ese cura ortodoxo que debe ser así como el párroco del Kremlin. La URSS viaja ahora con una señora que viene de compras y un cura. Althusser muere «atrapado en la Trapa» (también los filósofos hacen juegos de palabras: quizá toda la filosofía no sea más que eso). Contra lo que han dicho los profetas de milenio, ahora es cuando empieza la Historia. La Historia ha estado congelada durante medio siglo por la guerra fría y el marxismo mecanicista, que de Althusser llegó incluso a Tierno Galván, en una de las etapas de su evolución intelectual continua. Lo que se veía era el Muro de Berlín, pero había un muro menos visible y más infranqueable, un muro de pensamiento, ortodoxia e intelectualismo occidental que tenía secuestrada la realidad oriental de la URSS. 

Althusser, Garaudy, Sartre, Lukács, etc., eran los alambres espi nosos y los culos de botella que coronaban ese muro. La guerra fría de la inteligencia había congelado la realidad soviética tanto o más que la otra guerra fría. Siquiera para nosotros, que leíamos más a los filósofos que los periódicos. A Marx lo había secuestrado Stalin en el Este, pero en el Oeste, o sea aquí, lo tenían secuestrado sus exégetas, pensadores y sacerdotisas del dogma, que son los señores que acabo de citar y otros, entre los que había vírgenes necias y vírgenes vigilantes. Cuando Althusser y el 68 principian a desescombrar a Marx de toda la chatarra estalinista, ya se veía venir a Gorby, a Raisa, que es una burguesa culta, y al cura Cirilo. De Althusser a Cirilo Metropolita hay una trayectoria histórica que también pudiéramos llamar «la traición de los clérigos», o sea los intelectuales, que no sólo nos escondieron la verdad, sino que se la escondieron a sí mismos. Pero Sartre acabaría en ácrata contradictorio, Althusser en una confusa vuelta a su misticismo primero y Garaudy perdido en un laberinto de mezquitas. 

De todo lo cual sale que Marx fue traicionado por los políticos en el Este y por los intelectuales en el Oeste: manipulado, desfigurado, capitalizado, glosado, amortizado. Marx pasa a la Historia virgen y mártir porque nunca fue aplicado en ningún sitio, como Cristo. Ese muro de pensamientos y palabras, de subjetivismo y soberbia, que fue, ay, nuestro parvulario rojo, había empezado a caer en el 68 con Marcuse, mucho antes que el Muro de Berlín. Lo de Berlín no es sino una tardía consecuencia de lo otro, el deshielo de los casquetes polares mediante el cual María Jesús Llorente va a explicar a Raisa el Museo del Prado, el cura Cirilo Metropolita y nuestro obispo van a rezar juntos y Felipe González va a conceder a Gorbachov un importantísimo crédito, con lo que las cosas vuelven a estar en su sitio, las chicas con las chicas, los curas con los curas y los socialistas con los socialistas.


No sólo Bush y la cocacola iban a colonizar Rusia. También nosotros, con más derecho, nos abrimos así mercados en el Este inmenso, lo cual que Santiago Carrillo con su eurocomunismo (pseudónimo de una social democracia de izquierdas), fue el primero que lo dijo. Quienes alternábamos por entonces con Carrillo en las marisquerías de un Chamberí eurocomunista, ya veíamos venir a Raisa y al cura Cirilo, que seguramente no han leído nunca a Althusser. La muerte de Althusser no tiene nada de misterioso, como dicen hoy los periódicos, pues que muere justamente cuando su tarea de desescombro había terminado. Los intelectuales, la Historia y la coca-cola trabajan, muy a la larga, para que una burguesa rusa y un cura ortodoxo puedan deslumbrarse al fin con los reyes de Velázquez y los apóstoles del Greco. En cuanto calla la Historia habla la cultura.