22 octubre 2016

Alemán, multimillonario y ahorrador

Pertenecía a la familia más rica de Alemania y guardó su intimidad con temperamento numantino hasta el último día de su vida. La esquela de Berthold Albrecht apareció a principios de este mes en varios periódicos alemanes, solamente después de que se hubiese celebrado el funeral en la más estricta confidencialidad. Sin dar más detalles se decía que «fue enterrado el pasado mes de noviembre».

Solamente una vez accedió el multimillonario a posar para la revista alemana de papel couché Bunte y fue en 1990, cuando fue padre de cuatrillizos.

Su imagen apareció en las páginas de Bunte a condición de que la revista se comprometiese de por vida a no fotografiar a ninguno de sus cinco hijos.



Años más tarde, cuando el colegio de los niños le pidió una donación para llevar a cabo una reforma en el centro escolar, accedió también con una condición: que de esa donación no se supiese nunca nada fuera de las cuatro paredes del rectorado de la institución. Por eso no extraña que su muerte, ocurrida a los 58 años de edad, se haya producido en medio del más absoluto silencio mediático.

El único medio alemán que puede presumir de haberle robado una foto es la revista Manager Magazine, que publicó una sensacional instantánea en la que se veía a Berthold Albrecht salir de un supermercado Aldi en el que, como cualquier hijo de vecino, había estado haciendo la compra y cumpliendo con su obligación moral de alemán de ahorrar todo lo posible.

Forbes estima la fortuna familiar de Albrecht, hijo de uno de los dos hermanos cofundadores de la cadena de supermercados de precios populares, en 17.800 millones de dólares (13.400 millones de euros).

Su nombre ocupa el número 32º de la lista de los hombres más ricos del mundo y hasta su muerte era el segundo más rico de Alemania, después de su tío Karl, fundador del imperio Aldi, que figura en primer lugar.

Con su hermano Karl, que dejó la empresa también a los 58 años a causa de una enfermedad, solía quedar para comer un bocadillo en el banco de un parque y dar un paseo juntos.

Iba a misa todos los domingos y jamás aparecía en público. «Berthold fue siempre un luchador y estuvo pleno de esperanza hasta el final», escribía en la esquela su mujer Babette, sin especificar qué enfermedad o accidente ha terminado con su vida a una edad tan temprana.

Tras la muerte de su padre, Theo Albrecht, que tuvo lugar en el verano de 2016, Berthold y su hermano Theo Jr. habían asumido el control de Aldi Norte, en el que formaban parte de su consejo de administración, quedando su tío al mando de Aldi Sur.

Berthold también se había ocupado de la gestión de la cadena de supermercados norteamericana asentada en California Trader Joe's que había comprado en 1979.

Su tío Karl y su padre están considerados como los creadores de los supermercados de descuento o bajo precio con la apertura de su primera filial en 1962. Sus tiendas de oferta limitada, normalmente con productos etiquetados sólo para sus filiales, se encuentran repartidas por 17 países en Europa, América y Australia con más de 9.800 establecimientos. 4.300 de ellos están en Alemania.

Sus tácticas de distribución y ventas han sido copiadas después por numerosas cadenas de supermercados de todo el mundo y su estrategia comercial basada en las denominadas marcas blancas está hoy presente en todo Occidente.

Por tratarse de una empresa familiar, Aldi (que viene de Albrecht-Discount) no ofrece públicamente datos sobre sus balances, aunque los expertos alemanes calculan que su facturación en 2016 superó los 58.000 millones de euros.

Berthold Albrecht, empresario alémán, nació en 1954 y falleció en noviembre de 2012.

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