02 diciembre 2013

Sufriendo en Roland Garros

«"Bienvenido a París", fue el mensaje que me llevé. Siempre sufro en Roland Garros, pero ha sido muy fuerte». Pete Sampras, número dos del mundo ocasional, evitó ayer el primer gran desastre del torneo. Estuvo en el alambre durante las más de cuatro horas y los cinco sets que duró su primer partido, frente al costarricense Juan Antonio Marín. Fue un duelo memorable, lleno de alternativas y con puntos extraordinarios.

Fue la noticia más comentada en la segunda jornada, tras la que sobreviven 14 españoles (nueve hombres y cinco mujeres): Corretja, Moyà, Mantilla, Albert Costa, Vicente, López Morón, Portás, Clavet, Berasategui, Arantxa, Conchita, Sánchez Lorenzo, Torrens Valero y León.

Corretja regresó por la sombra. En una pista secundaria (la número 10) y en un partido sin brillo, el subcampeón de Roland Garros en 1999, el español Alex Corretja, debutó con victoria. Corretja, sexto de la clasificación mundial, se impuso al español Germán Puentes, un hombre que es el 116º del mundo y que había sobrevivido a la fase previa. El próximo rival de Corretja es Fernando Vicente, 62º del mundo y que ayer se impuso al estadounidense Jeff Tarango, 96º.

Corretja reencuentra lentamente el rumbo hacia la cima. En 1999, se peleó consigo mismo y salió ganador. Buscó nuevos objetivos, sobrevivió a una alarmante baja forma física y una mononucleosis que le obligaron a alejarse un mes del circuito y ganó la dura batalla. El campeón del último Masters ha recuperado la efectividad del pasado: con su victoria de ayer sobre Puentes, suma ocho victorias en los últimos nueve partidos que ha disputado (sólo el brasileño Gustavo Kuerten ha sido capaz de derrotarle desde su vuelta al circuito del ATP Tour).

Ante Puentes, necesitó casi dos horas y media para hacerse con una victoria muy trabajada, pero supo controlar la situación: dominaba 4-2 en el primer set antes de perder su servicio por única vez en todo el encuentro y permitir que su rival, que debutaba en un grande, forzara un tie break en el que Corretja supo tomar ventaja muy pronto y decidió el curso final del partido.

La sorpresa española llegó de la raqueta de Alex López Morón. Este modesto tenista de 28 años, clasificado el 196º del mundo y procedente de la previa, ganó ayer el primer partido de su carrera después de nueve años como profesional en un torneo del Grand Slam. Se impuso al australiano Todd Woodbridge, 98º mundial, por 6-0, 6-3, 4-6 y 6-2 y se medirá en la siguiente ronda al austriaco Stefan Koubek.

Por la pista central, y como un relámpago, caminó el brasileño Gustavo Kuerten, vencedor este año en Montecarlo y Roma y uno de los grandes favoritos para hacerse con un título que sería su segundo Roland Garros (ya ganó en este escenario en 1997).

Kuerten venció al español Galo Blanco, 113º del mundo en una hora y 40 minutos de juego. Si gana este año en Roland Garros, se convertirá en el primer hombre después de Thomas Muster en 1995 e Ilie Nastase en 1973 que triunfa en un mismo año en Montecarlo, Roma y París, las grandes citas de la temporada de tierra.

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