23 marzo 2012

Está claro que esto es un oficio

El próximo 30 de abril Julia Gutiérrez Caba recibirá el Premio Max de Honor por una carrera dedicada a la interpretación en cine, televisión y, sobre todo, teatro. Perteneciente a la cuarta generación de una de las sagas artísticas más importantes de España, Julia Gutiérrez Caba (Madrid, 1934) es hermana de Irene y Emilio Gutiérrez Caba, sobrina de Julia Caba Alba y tía abuela de Irene Escolar, dignísima continuadora de la tradición familiar, como se ha podido ver en Agosto. Julia formó su propia compañía junto a su marido, el actor, director y empresario teatral Manuel Collado Álvarez, que falleció en 2009. 

«En mi caso, lo de ser actriz era casi inevitable. ¿A qué otra cosa se podía dedicar alguien nacida en un entorno familiar como el mío?», explica Julia en el Palacio de Longoria, sede la entidad organizadora de los Max, la SGAE. Consciente de que su carrera personal se inscribe en la larga trayectoria de su familia, la actriz quiere recordar en su discurso de agradecimiento por el premio a quienes estuvieron antes que ella. «Me quedo con el momento maravilloso de recibir el Max y con el propio mundo de la interpretación, que es lo más bonito. Pero tampoco olvido la dureza de este oficio cuando pienso en la gente que nos ha precedido». 

«Tengo muy claro que, aunque me lo den a mí, este premio es compartido con toda la gente de mi profesión y, concretamente, de mi familia, que desde el siglo XIX ha estado trabajando en escenarios con todas las dificultades que entonces había, añadidas a las de la propia profesión». 

Igual que hiciera Javier Bardem en su discurso al recoger el Oscar, Julia agradece a la sociedad la progresiva aceptación de su profesión. «Ahora estamos mejor, no solamente por los sueldos y las condiciones de trabajo. Entonces era un oficio marginal y poco considerado entre la sociedad. Pero, al mismo tiempo, estábamos siempre ahí para los grandes momentos. Ya fuese en el atrio de una iglesia o en un corral, éramos indispensables en cierto tipo de festejos. Un poco como los toreros...», explica. 

Cuestiones como éstas han hecho que Julia nunca haya sentido la tentación del divismo. Para ella, actuar es una forma de ganarse la vida, especial eso sí, pero un oficio a fin de cuentas. «Desde que tuvimos uso de razón, en mi casa asumimos que nuestros padres trabajasen en un teatro, que tuviesen horarios distintos a otras profesiones o que no viniesen a cenar a a casa», cuenta. «En mi familia, las mujeres siempre han trabajado fuera y dentro de casa, desde mi abuela, que crió a cinco hijos». 

Así que, siguiendo la máxima «donde hay trabajo, allá voy», Julia Gutiérrez Caba fue hilvanando una carrera de la que recuerda algunos hitos: «Mi papel en A Electra le sienta bien el luto, de Eugene O'Neill, dirigida por José Luis Alonso. También mucha comedia y mucho mihura, en particular. Y cómo olvidarme de mis obras junto a Alberto Closas, como Flor de cactus. O la Petra Regalada de Antonio Gala...». 

Premio Nacional de Teatro en 1970 (que recibió un año después que su hermana Irene), Medalla de oro al mérito en las Bellas Artes en 1994 y ganadora del Goya a la mejor actriz de reparto en 2000 por su interpretación en You're the one, de José Luis Garci, Julia Gutiérrez Caba dosifica ahora sus trabajos y se mantiene apartada, no sabe si definitivamente de los escenarios. «Lo echo de menos relativamente. El teatro ha sido siempre mi vida, pero ahora no estoy haciendo nada porque mis circunstancias personales son otras y ya no me es tan indispensable», explica. 

«Me gusta mucho verlo desde la butaca», prosigue, «y no digo que no vaya a volver a hacer algo si tengo la oportunidad. Por suerte, me siguen llamando, pero soy un poco reacia a atender las llamadas», explica. Lo que nunca perderá, dice, es su fe en este arte. «Cambiará y evolucionará ni se sabe de que formas, pero el teatro nunca desaparecerá».

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